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El plan maestro de Rarok

Era un día cualquiera y Rarok estaba en su habitación, fapeándose mientras jugaba una VN, al tiempo que pasaba los diálogos usando su pedal USB, lo cual le permitía tener una experiencia “manos libres”. Cuando hubo terminado, se estiró en su cama mientras pensaba que aquello no era suficiente, que necesitaba una mujer en su vida, pero ¿Donde encontrarla? Para eso había que salir a la calle y conocer gente, y eso es algo que un hikkikomori como él no podía permitirse. El sólo hecho de pensar en salir a la calle hacía que sus pelotas sintiesen la imperiosa necesidad de migrar a su cerebro, y no para convertirse en neuronas precisamente.

Agobiado por el dilema existencial que poblaba su cabeza, decidió relajarse jugando a The Witcher hasta altas horas de la madrugada. Cuando estaba cerca de amanecer, sus incubaciones mentales, la privación prolongada de sueño y el tormento de su dilema existencial, hicieron que al final sus pelotas decidiesen dar el paso y hacer las maletas camino a sus sesos. Entonces se produjo un cortocircuito neuronal entre su masa encefálica y sus pelotas, con lo cual dejo de ser masa encefálica para convertirse simplemente en masa fálica. Si, estaba pensando con la polla.

En este estado de alta corrupción mental, urdió el plan definitivo:

– ¡Ya se lo que haré! ¡Me convertiré en un brujo y crearé la mujer de mis sueños a base de pociones, conjuros y magia en general!

El plan tenía buena pinta, pero faltaba algo muy importante: Rarok no tenía conocimientos ni poderes mágicos

– ¡Eso no es problema! ¡Seguro que hay algún anon en 4chan que ya lo ha hecho alguna vez!

Ráudo y veloz corrió a bucear entre los miles de posts de 4chan: Nyan Cat, DESU, Grumpy Cat, TITS OR GTFO… Por mucho que buscaba, no encontraba nada más que inútiles memes, hasta que uno de ellos le dio una idea:

– ¡Coño! ¡Como no lo pensé antes! ¡Cthulhu! ¡Sólo tengo que pactar con él para que me conceda poderes y podré lograr mi objetivo!

Cerró toda la mierda 4chanera que tenía abierta, para poder concentrarse en su nuevo objetivo: conseguir información para invocar a Cthulhu sin tener que organizar una costosa expedición submarina a R’lyeh. Tras días de investigación con frecuentes episodios onanistas, encontró las instrucciones para el rito de invocación y se dispuso a realizarlo. Pero algo falló. Cthulhu no apareció. Desilusionado, entró en Reddit para contar su historia y averiguar que podía haber hecho mal para que Cthulhu no apareciese. En un par de días tuvo respuesta: Cthulhu no responde a invocaciones desde Galicia, porque sabe que aquí se comen pulpos y calamares, y teme por su vida.

Había llegado a un punto muerto, lo cual le hizo replantearse la situación, y se dio cuenta de que había detalles que no había pensado. ¿Que diría la gente cuando misteriosamente de la noche a la mañana a Rarok le apareciese en su casa la novia perfecta? Sería muy sospechoso, necesitaba una historia creíble para responder a todas las preguntas incómodas, así que le contó su plan a Hazu, amenazándole con tirar el servidor de BlogIsWar si no le ayudaba a construirse una coartada. Ante el chantaje, Hazu no tuvo más remedio que acceder y en un par de días idearon un plan: Cuando la gente preguntase, dirían que Hazu había sido el intermediario para que Rarok y su novia se conociesen, y que se habían enamorado a base de chatear. Podría ser una historia difícil de creer si habláramos de alguien normal, pero lo del ciberligue cuadraba a la perfección con un pedazo de hikkikomori como Rarok. También idearon la manera de poder invocar a Cthulhu, simplemente aprovecharían el viaje de Rarok al Salón del Manga de Barcelona para hacer desde allí la invocación, y además también podrían decir que el viaje serviría para conocer en persona a la misteriosa novia. Todo cuadraba perfectamente.

Con Hazu debidamente coaccionado, se dirigieron ambos a Barcelona y asistieron al evento para construirse su coartada. Una noche, cogieron todo el material necesario y se fueron a un rincón apartado en las afueras para iniciar el ritual:

– Bueno, ya estamos listos, es tu turno. Debes empezar el ritual – dijo Hazu
– No, yo no puedo hacerlo, creo que Cthulhu ya me tiene fichado por mi intento de invocación y no acudirá si realizo yo el ritual – dijo Rarok
– ¿Y entonces que hacemos? ¿Tanta coacción y tanto plan maestro para nada?
– No, haz tu la invocación mientras yo me escondo, tengo un plan
– ¿Y que coño hago yo cuando aparezca el bicho este?
– Tranquilo, lo tengo todo controlado

Encogiéndose de hombros, Hazu empezó el ritual:

– Ph´nglui mglw´nafh Cthulhu R´lyeh wgah´nagl fhtagn brau brau…

A los pocos segundos, apareció Cthulhu entre una densa niebla:

– ¿Quién osa despertarme de mi letargo? – vociferó Cthulhu
– ¡YO! – gritó Rarok desde las sombras antes de que Hazu pudiese abrir la boca

Conforme salía de su escondite hacia la luz donde Cthulhu podía verlo, una expresión de terror se dibujó en la cara de la deidad, aunque era algo difícil de distinguir entre tanto tentáculo…

– ¡¡¡TÚ!!! – gritó Cthulhu
– ¡Si! ¡Yo! ¡Rarok, el legendario devorador de pulpos y calamares! ¡Será mejor que me concedas lo que te pido si no quieres acabar siendo un “Cthulhu á feira”!
– ¿CÓMO TE ATREVES? ¡SOY UNA DEIDAD! ¡NO PUEDES AMENAZAR A UNA DEIDAD, MISERABLE MORTAL!
– Si no puedo amenazarte… ¿Qué tal si te soborno con una colección completa de hentai de tentáculos?

La expresión facial de Cthulhu, que había pasado del terror a la furia, volvió a cambiar para convertirse en un cuadro mezcla de felicidad, lujuria y apetito como el que está relamiéndose a punto de zamparse un banquete…

– Parece que te he juzgado mal, mortal ¿Que deseas a cambio de esa maravillosa colección?
– ¡Necesito poderes y conocimientos mágicos para poder crear a la mujer de mis sueños!
– Mmmmm, creo que tengo justo lo que necesitas. Dame esa colección y cerremos el trato

Rarok le entregó a Cthulhu los hentais de tentáculos y este desapareció entre una nube de humo. Cuando se disipó la niebla, Rarok y Hazu se quedaron atontados viendo lo que Cthulhu había dejado al marcharse:

– ¡¡¡¡WTF!!!! – exclamaron al unísono
– ¡Qué pedazo de cabrón! ¡Me ha timado! – gritó Rarok lleno de ira
– No se si te ha timado o si es que tiene un máster en troleo épico de nivel 90 – dijo Hazu

Y es que no es para menos, lo que Cthulhu había dejado al marcharse era… ¡Una gata!

– ¡Me cago en Dios! ¡Que mierda es esto! ¡Yo quería una novia perfecta, no una gata peluda de mierda! – bramó Rarok
– ¡EH! ¡SIN INSULTAR!
– ¡COÑO! ¡LA GATA HABLA! – gritaron Hazu y Rarok, sorprendidos
– ¡Pues claro que hablo! ¡Ni que fuese la primera vez que ves a un animal hablar! ¿No te acuerdas de Sailor Moon o Madoka?
– Bueno, vale, eres una gata que habla pero, ¿A mi de que me sirves? – dijo Rarok
– Veo que estás muy perdido y no te enteras de nada, así que te lo voy a explicar desde el principio. Soy OtaKitty, la gata mágica otaku y Cthulhu me ha llamado para que te ayude a conseguir tu objetivo
– ¡Pero yo necesito poderes mágicos, no una gata! – respondió Rarok
– ¿No escuchas lo que digo? ¡Yo tengo poderes! ¡Soy una gata mágica! – replicó OtaKitty
– ¿Y por qué no me dió Cthulhu directamente los poderes en vez de darme una gata con poderes? – preguntó Rarok, que seguia sin entender la situación
– ¡Pues porque eres muy manco! Si Cthulhu te hubiese dado poderes podrías hacer un estropicio con ellos y destruir el mundo debido a tu empanamiento, por eso me puso a mí al cargo. Yo tengo los poderes y sé usarlos de manera correcta, así que seré yo la que te guíe en el proceso – sentenció OtaKitty con aire de superioridad
– Mmmmmm…. Bueno, vale ¿Por dónde empiezo? – preguntó Rarok
– Pues lo primero que tienes que hacer es ir mañana al Salón del Manga y hacerte con todo el material necesario, que es básicamente muchos mangas, hentais y cosas frikis que definan como quieres que sea tu creación. Tambien harán falta pociones e ingredientes mágicos, pero de eso ya me encargo yo. Bueno, tu vete a hacer esos recados que yo te espero en casa – dijo OtaKitty
– ¿Como que me esperas en casa? ¡Si está a kilómetros! ¿Y como piensas llegar si no sabes dónde es? – preguntó Rarok
– Buffff… Que pesado. Punto uno: soy una gata mágica, sé donde vives y muchas más cosas. Punto dos: Llegaré mediante teletransporte ¿No creíste de verdad que iría contigo en el avión, no? Aparte de que es más lento, a los animales no nos dejan ocupar un asiento y nos meten en la bodega de carga ¡Es indignante! – dijo OtaKitty visiblemente enfadada y acto seguido desapareció
– Bueno, yo aquí ya no pinto nada, así que me piro. Que tengas suerte con el plan – dijo Hazu mientras se alejaba en una dirección desconocida

En unos días, Rarok llegaba a casa con todo lo que le había encargado OtaKitty y ambos se dispusieron a realizar el ritual mágico:

– ¿Tienes todo lo que te pedí? – preguntó OtaKitty
– Sí, eso creo – respondió Rarok
– Bueno, pues empecemos. Necesito un recipiente grande
– ¿Te vale una olla de hacer el cocido?
– Si, puede valer

Rarok trajo la olla y OtaKitty se empezó a mezclar una serie de pociones y polvos en ella

– Bien, ya tenemos la base lista, ahora me hace falta que escojas una de tus figuras, la que más se parezca a lo que quieres, pues será el ingrediente principal – dijo OtaKitty

Tras unas horas pensándoselo, Rarok por fin escogió una figura bajita, de aspecto infantil, pettanko y muy moe en general. Acto seguido la echó en la olla.

– Perfecto, ahora hay que añadir cosas que la definan más y aquí es donde entra todo el material que trajiste de Barcelona. Vete echando uno por uno los ingredientes hasta que estés contento con el resultado – ordenó OtaKitty

Rarok empezó a echar cosas en la olla: unas nekomimi, diversos recortes de mangas, mucho hentai (de diversos grados de perversión), su peluche de Pedobear (por añadir aún más perversión)… Estaba en pleno proceso creativo cuando OtaKitty echó a la olla unos cuantos dibujos de chicas pechugonas…

– ¡NOOOOOOO! ¿Qué has hecho? ¡Ahora ya no será una pettanko! – lloró Rarok
– Una mujer sin tetas no es una mujer – replicó OtaKitty

Rarok empezó a correr en círculos por la habitación, y con tanto alboroto tropezó con la mesa y una piruleta se cayó en la olla. OtaKitty miró a Rarok con expresión seria y le dijo:

– Pero mira que eres manco ¿Como pretendías que Cthulhu te diese poderes? ¡La que podrías liar! Menos mal que estoy yo aquí para vigilarte… Ahora deja de hacer el gilipollas y céntrate en lo que estás haciendo

Tras unas cuantas horas de perfeccionamiento de la receta, llegó un punto en el que Rarok estaba conforme

– Bueno, yo creo que ya está. No tengo nada más que echar – dijo Rarok con aire triunfante
– ¡Pipirupirupirupipirupi! – conjuró OtaKitty

Se produjo un estruendo ensordecedor y Rarok cayó al suelo inconsciente…

– ¿Onii-chan?

Una voz resonó en la cabeza de Rarok

– ¡Onii-chan, despierta!

Rarok abrió lentamente los ojos y vio que tenía encima suya a una chica

– ¿Ehhh? ¿Dónde estoy? ¿Qué ha pasado? ¿Quién eres tú? – dijo Rarok mientras recuperaba la consciencia
– ¿No te acuerdas, Onii-chan? ¡Soy Kenneos, tu chica!

Rarok se dio unas cuantas ostias para comprobar que no estaba soñando y comenzó a buscar a OtaKitty por toda la habitación. La cogió en brazos y la puso en alto al tiempo que saltaba de alegría y decía:

– ¡El conjuro ha funcionado, OtaKitty! ¡Es real! ¡Es perfecta! ¡Es la mejor!
– ¿Nya? – respondió OtaKitty, mientras ponía cara de no saber lo que estab pasando
– ¿Que dices de un conjuro? ¿Y por qué le hablas a la gata como si te pudiese entender? Creo que te has dado un buen golpe en la cabeza… ¡Ya sé! ¡Espera aquí mientras te preparo un té! – dijo Kenneos, y salió corriendo hacia la cocina

Rarok miró extrañado a OtaKitty y le preguntó:

– ¿Qué pasa? ¿Por qué no me hablas?

OtaKitty se abalanzó sobre Rarok sacando las uñas, y le pegó un zarpazo

– ¡IDIOTA! ¡Ella no debe saber mi identidad! ¡No debe saber que soy una gata mágica o el conjuro se irá a fregar! Cuando ella esté presente, seré una gata normal y corriente
– ¿Eso quiere decir que te quedarás a vivir aquí?
– ¡Por supuesto! Mi deber es vigilarte y protegerla. Tengo que asegurarme de que la tratas bien y no le haces daño con tus perversiones. Si le pasase algo, debes saber que estas zarpas pueden hacer picadillo tus pelotas y lacerar gravemente tu miembro con heridas que no se curan nunca ¿Entendido?

Rarok asintió con miedo, y OtaKitty se fue a la otra esquina de la habitación, al tiempo que Kenneos entraba con una bandeja llena de corazoncitos

– Eso debe ser culpa de la piruleta – pensó Rarok
– ¡Aquí tienes Onii-chan! ¡Un té calentito para que te recuperes! – dijo Kenneos mientras abrazaba a Rarok y le daba besitos
– Sí, fijo que es culpa de la piruleta – concluyó Rarok para sus adentros

Mientras se estaba tomando el té y Kenneos estaba con unos mimos más propios de una gata como OtaKitty, Rarok se dio cuenta de algo que no había pensado:

– ¡Oh, no! ¡Como voy a hacer para mantenernos a los dos si malamente tengo recursos para sobrevivir yo sólo! – exclamó Rarok
– ¿Qué? ¡No te preocupes Onii-chan! ¡Dibujaré cuentos para niños y luego sacaré versiones hentai de los mismos! ¡Es un éxito asegurado! ¡Nadaremos en billetes!

Rarok respiró aliviado y se tomó el último sorbo de té

– ¿Estás mejor Onii-chan? ¿Estás preparado ya?
– ¿Preparado? ¿Para qué?
– ¡Para hacer lo que más nos gusta! ¡Cosas pervertidas!

Historia de un amor pasado

Ella fue mi primer amor. Cuando conocí a aquella finlandesa, era la favorita de todo el mundo. Era conocida allá por donde pasaba, y ninguna otra podía hacerle sombra. Ella me enseñó a ver el mundo a través de sus ojos, y fue así como pude guardar en mi memoria unas muy buenas imágenes de aquellos momentos.

Me daba todo lo que necesitaba, aunque a veces nuestra relación tenia altibajos, pero ella era capaz de aguantar todos los golpes. Era muy bonita, esa era una de sus virtudes, pero también fue su perdición.

Se le subió a la cabeza. Sabiendo que era la más deseada, terminó por no preocuparse de las demás chicas, pues pensaba que ninguna sería capaz de arrebatarle su lugar en mi corazón. Fue así como fue dejando de cuidarse, dejó de importarle seguir pareciendo bonita ante mis ojos. Mientras tanto, otras chicas me mostraban sus encantos queriendo ganarse mi corazón, y obviamente yo no podía ignorarlas.

Primero apareció la chica elegante que siempre vestía de negro y usaba perfume con aroma a manzana. Me llamaba mucho la atención y era mucho más bonita que mi descuidada chica finlandesa. Lo estaba consiguiendo, me estaba conquistando, pero justo entonces la gente empezó a advertirme que bajo esa belleza se hallaba una persona tremendamente celosa y controladora. Fue entonces cuando la rechacé. Puede que mi chica fuese menos bonita que ella, pero al menos no me hacía sentir prisionero.

Sin embargo, no tardó mucho en aparecer la chica que lo cambiaría todo. Le encantaban los robots, era mucho más bonita que la chica del perfume de manzana y muchísimo más bonita que mi chica finlandesa. Me dijo que no era celosa en absoluto, es más, que era una persona liberal, y me prometió que siempre se adaptaría a mi, que si había algo de ella que no me gustase, lo cambiaría. Le dije que ya estaba saliendo con alguien, que no me iría con ella y me dijo que si algún día cambiaba de opinión, ella me estaría esperando.

Pasaron los meses y no me la podía quitar de la cabeza. Pasaba los días sin poder evitar compararla con mi chica finlandesa, y cada vez tenía más claro que quería romper mi relación actual e irme con la chica de los robots. Y así fue, un día no pude más y me fui. Le expliqué a la finlandesa mis motivos, pero parecieron no importarle y ella aseguraba que no me echaría de menos, que ya encontraría otro chico, que le sobraban pretendientes.

Me fui con mi nueva chica, la de los robots, y ella me enseñó un mundo nuevo. Con ella hice cosas que nunca antes había hecho con una chica, y cumplió todas sus promesas hasta el día de hoy. Todavía sigo con ella y somos muy felices.

El otro día recibí noticias de la finlandesa. Dicen que después de que la dejase, fue dando tumbos de un lado para otro, descubriendo que los chicos ya no la querían y que ya no disfrutaba de la popularidad de antes. Así estuvo mucho tiempo, hasta que apareció alguien que se quiso juntar con ella. Viéndose desesperada, se fue con él sin pensarlo, pero que desgraciada fue su decisión, pues el tal Stephen (así se llamaba su nuevo amor) era un mal hombre que se aprovechó de ella y la manipuló hasta convertirla en lo que es hoy: una vulgar lumia a la que nadie quiere.

No sé si ella llegará a leer estas líneas, pero si así fuese, aquí le dejo un mensaje:

Ojalá no te hubieses dormido en los laureles, NOKIA